Quiero hacer que te estremezcas.

Sí, has leído bien.

Quiero zambullirme de lleno en tus pupilas; quiero que me mires como sueles mirarme en ocasiones contadas.

Quiero recorrer cada poro de tu piel con la más leve de las caricias; erizando tu piel y haciéndote desear más de ese efímero contacto.

Quiero disparar los latidos de tu corazón susurrándote al oído las más delicadas declaraciones de amor.

Quiero recorrerte la piel a besos, contarte los lunares y dejar en cada uno de ellos un pequeño beso tímido.

Quiero sentirte temblar de amor y abrazarte de tal manera que la piel se haga un estorbo para la propia piel.

Quiero provocar las sonrisas más sutiles en ti mientras intentas adivinar cuál será mi próximo movimiento.

Quiero besarte en la nuca, haciendo saltar todas las alarmas de tu cuerpo, poniéndote la piel de gallina y notando como tu cuerpo se va tensando.

Quiero enseñarte lo que puedo ser y hacer para demostrarte mi amor; seré serpiente reptante en la jungla de tu cuerpo y viento en las montañas de tus latidos.

Quiero derretir el caramelo de tu piel, tan lentamente que te desesperes y supliques con la mirada que no te torture más.

Quiero sentir en mis manos tu estremecimiento, sonriéndome por dentro al saber del poder sobre ti que me regalas ciegamente.

Quiero que tus labios se inunden con la sed más profunda y calmarte luego con los besos más tiernos contradecirte.

Quiero colapsarte…

Quiero amarte.

04.Mayo.12 hace 2 años